LAS SIAMESAS

Etapa: Desarrollo
Guion y Dirección: Paula Hernandez
Productor: Juan Pablo Miller

Clota y Stella son madre e hija. Viven solas en un viejo caserón familiar de Junín, provincia de Buenos Aires. El vínculo entre ellas es difuso: aunque Clota tenga más de 70 años y Stella 45, parecen hermanas más que madre e hija. Se tratan como pares y parecen condenadas a vivir unidas, pegadas, en una rutina cada vez más endogámica. Ninguna de las dos trabaja, viven de los ahorros que Clota ha heredado de sus padres y de los buenos negocios que emprendió tras su divorcio, veinte años atrás. Los intentos anteriores de Stella por independizarse de su madre fueron fallidos y tibios, tampoco nada hizo Clota por favorecer esa independencia y aceptar la soledad.

Un día, Stella recibe la noticia de que su padre, con quien ha cortado toda comunicación desde hace años, ha muerto en Comodoro Rivadavia, donde vivía junto a su nueva familia. La mujer de su padre se pone en contacto para avisarle que su herencia son dos departamentos pequeños, en una ciudad balnearia muy venida a menos. Stella decide iniciar un viaje para conocer ese legado, que se le aparece como una nueva (y última) posibilidad de independizarse. Clota ve en ese legado, que no le corresponde, la chance de venderlos y vivir bien algunos años más. Por inercia, Stella acepta viajar junto a su madre. Viajan juntas, unidas como siamesas; se aman, se odian y se lastiman entre ellas con la misma intensidad y cotidianidad con la que se protegen.

La terminal de micros, un parador de ruta y el ómnibus que las llevará al destino marítimo son postas de ese viaje tenso y destructivo. Una tormenta negra, tan densa como el interior de esas dos criaturas encorsetadas por el vínculo, las acompaña. Hacia el final del recorrido, en una de las últimas paradas, Clota descubre las verdaderas intenciones de Stella para el futuro (irse a vivir lejos de ella) y lo percibe como una separación quirúrgica. Al igual que las siamesas, sólo una tiene posibilidades de sobrevivir tras la separación. El ómnibus que las tiene como únicas pasajeras se descompone. En la banquina de la ruta, solas, en medio de la noche, madre e hija tienen una última y brutal discusión, que precipita la tormenta y aquello a lo que más temen: la emancipación.